Románico en la montaña palentina (I)

Este fin de semana hicimos un viaje al norte de la provincia de Palencia. Contra la cara sur de la Cordilleira Cantábrica se sitúa la región llamada “montaña palentina”. Tres son las localidades principales de esta región, de este a oeste, Aguilar de Campoo, Cervera de Pisuerga y Guardo.

Habíamos reservado un hotel en esta última, Guardo. Se trata de un pueblo con pasado minero y presente con central térmica, pero nuestro objetivo no era el turismo industrial así que no nos detuvimos ni siquiera a preguntar si era posible visitar las minas (una opción siempre interesante). Simplemente dormimos allí y, por la mañána del sábado, emprendimos camino al este, por la CL-626.

Guardo – Palencia – central térmica

Esta carretera va bordeando el Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre por el sur. Según pudimos saber, este parque tiene un interesante trazado de rutas a pie por la montaña y algunos hoteles disponen de GPS que te prestan para poder guiarte por esos caminos (aunque, dicen, están muy bien señalizados). Otra aventura para la próxima ocasión.

Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre – Cordillera Cantábrica

La primera parada prevista era Cervera de Pisuerga. El día anterior había llamado a la oficina de turismo para confirmar que estaría abierta. La intención era obtener allí algún mapa y una identificación de las iglesias y monasterios más relevantes para poder comenzar la visita con algo de orden.

Pero ya de camino paramos en Pisón de Castrejón para ver la iglesia de la Asunción. De esta construcción del siglo XIII destacaré sobre todo la portada gótica de su cara sur. La puerta está enmarcada con cinco arquivoltas de arcos apuntados, el mayor de ellos, decorado con motivo geométrico de panal de abeja.

La Asunción – Pisón de Castrejón – Palencia – Portada gótica

Sobre la puerta, se sitúa un friso tardogótico (probablemente del siglo XV) con un Pantocrátor (Cristo en majestad, sentado en el trono celeste, con la diestra levantada impartiendo bendición y en la mano izquierda, en este caso, una esfera -en otros casos sostiene un libro que representa los evangelios-).

El Pantocrátor adoita estar, como en esta ocasión, acompañado del Tetramorfos (alegoría de los cuatro evangelistas: el hombre que representa a San Mateo, el águila que representa a San Juan, el león que representa a San Marcos y el toro que representa a San Lucas).

La Asunción – Pisón de Castrejón – Palencia – Pantocrátor

A los lados del Pantocrátor, doce esculturas pétreas de los doce apóstoles. Cada una está situada sobre una peana en la que aparece tallada una cabeza que pienso que representan personajes del pueblo, artesanos o pequeña nobleza. Sobre cada apóstol, un dosel también muy tallado.

A continuación, un detalle del apostolado del pórtico en el que podemos ver:
– a la izquierda, San Bartolomé (identificado por un cuchillo con la hoja hacia arriba y una cadena por la que sujeta al demonio que, según la leyenda, expulsó del cuerpo de la hija del rey de Armenia).
– a la derecha, Santo Tomás (identificado por la escuadra, ya que era arquitecto)
– no conseguí identificar aún al apóstol que aparece en el centro de la foto. Podría ser San Juan, que muchas veces se representa sin barba, porque era el más joven de los doce.
– en las peanas que sostienen a cada un de los apóstoles, puede verse la decoración de figuras de la época.
– en la parte superior de la imagen, pueden verse los doseles tallados sobre cada uno de los apóstoles
– y, por último, el deterioro y, tal vez, burda tentativa de restauración de la cabeza de Santo Tomás (aspecto semejante tienen algunas otras partes de este friso)

La Asunción – Pisón de Castrejón – Palencia – detalle apostolado

Esta iglesia depara aún alguna otra sorpresa como la decoración de algunos canecillos, de factura sencilla pero muy expresivos y bien conservados y la decoración ajedrezada y floral de los arcos de las ventanas del ábside.

A Asunción – Pisón de Castrejón – Palencia – Selección de canecillos
A Asunción – Pisón de Castrejón – Palencia – Ventana del ábside

Seguimos adelante y pronto nos dimos cuenta de que en todo el camino hay pequeñas iglesias o paisajes en los que podrías detenerte, garantizando que no vas a llegar a Aguilar de Campoo hasta la noche. Esta construcción minera en Castrejón de la Peña, localidad que tiene una iglesia gótica dedicada a Santa Águeda, es sólo uno de tantos ejemplos posibles.

Castrejón de la Peña – Palencia – Construcción minera

Uno se empeña en seguir adelante pero tampoco es fácil resistirse y, por ejemplo, en Cubillo de Castrejón nos detuvimos a ver la pequeña iglesia de San Vicente en la que nos llamaron la atención unos pequeños capiteles de madera en la portada.

San Vicente – Cubillo de Castrejón – Palencia – capitel lígneo

Ya en Cervera de Pisuerga pudimos comprobar que la oficina de turismo estaba cerrada (grrrr para los ayuntamientos y sus oficinas de turismo cerradas cuando deberían estar abiertas. Y “deberían” no es una expresión de deseo: si llamas la víspera y te dicen que van estar abiertas, deberían estar abiertas, o, si tienen un cartel en la puerta con un horario de apertura, bueno sería que en ese horario abriesen). Es una pena porque el pueblo parece merecer una pequeña visita pero cuando me doy de narices contra la (mala) administración me ofusco y se me quitan las ganas.

Aun así, antes de irnos de Cervera de Pisuerga nos acercamos a ver la iglesia de Santa María del Castillo, situada en un alto, sobre una masa rocosa enorme. Esta iglesia fue declarada en 1971 Monumento Histórico Artístico pero a nosotros no nos llamó nada la atención (no tiene que ver con la ofuscación antes mencionada). Parece que en el interior hay una interesante figura de la Virgen policromada, del románico tardío pero la iglesia también estaba cerrada y no pudimos verla.

Esto de las iglesias cerradas es un tema. Pero hay que reconocer que, en el caso de las de esta zona, muchas tenían un cartel en la puerta con un horario y un teléfono al que acudir. No probamos con todas pero, en general, la experiencia fue buena, como iré contando.

De Cervera de Pisuerga cogimos un desvío hacia el norte por la carretera que va a Potes. Tras un pequeño paseo de unos 15 km se llega a la pequeña localidad de San Salvador de Cantamuda, dominada por la iglesia del mismo nombre. En esta bonita construcción exenta domina una espadaña con cuatro campanas. No había ningún cartel en la puerta pero preguntamos en un supermercado próximo y nos dieron la referencia de una vecina que nos abrió la iglesia. Esta mujer no daba explicaciones del edificio pero, cuando le preguntamos, nos contó alguna historia.

San Salvador de Cantamuda – Palencia

La iglesia es del siglo XII. Tiene planta de cruz latina (esto es: el brazo que va de los pies a la cabecera es más largo que el que lo atraviesa de izquierda a derecha), con una sola nave con crucero y cabecera de tres ábsides. Fue colegiata y monasterio de San Salvador de Campo de Muga (el topónimo “Cantamuda” proviene de la deformación de este “Campo de Muga” y no de ninguna señora muda que se hubiese puesto a cantar por obra de algún milagro de Nuestro Señor).

En la siguiente imagen pueden apreciarse las bóvedas de cañón, el crucero en la intersección de los dos brazos y el ábside central rematado en bóveda semiesférica. Se vislumbran también, a los lados, los pasos a los otros dos ábsides.

San Salvador de Cantamuda – Palencia (nave)

Uno de los atractivos artísticos de esta iglesia es el altar, sostenido por una serie de columnillas románicas con sus fustes y capiteles decorados todos de forma diferente.

San Salvador de Cantamuda – Palencia – columnillas del altar

Otros detalles son una decoración en madera policromada que cubre el ábside derecho (este ábside hace las funciones de sacristía).

San Salvador de Cantamuda – Palencia – cúpula decorada

Según nos comentó nuestra guía informal, este tipo de decoración de madera estaba por todo el templo y bastante deteriorada, por lo que, en una restauración más o menos reciente fue retirada, dejando este trozo probabelmente como muestra. A ella le parecía mal (que retirasen lo que retiraron, no que dejasen lo que dejaron). Yo ya había visto alguna solución de restauración por el estilo en la iglesia del monasterio de Oseira: retirar intervenciones posteriores para recuperar el aspecto original del edificio. Imagino que siempre que se acomete un trabajo de restauración es necesario tomar decisiones y siempre habrá quien esté de acuerdo y quien no. La opinión de esta señora o la mía no son relevantes por lo que deberemos descansar en la decisión de los técnicos. Por otra parte, ¡qué remedio nos queda!

El último detallito en el que me detendré es una figura del Pantocrátor, el Salvador, que preside el templo detrás del altar y de la que no conseguí de momento mayor información pero que me pareció muy bonita.

San Salvador de Cantamuda – Palencia – Pantocrator

Nos despedimos de la señora y tomamos camino de regreso a Cervera de Pisuerga.

Continuará…

(El mapa a continuación tiene indicados tanto los lugares que se mencionan en esta entrada como los que mencionaremos en las entradas siguientes.)

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