San Martín de Frómista, Las Fuentes de Amusco y la catedral de Palencia

Tras abandonar la montaña palentina (de la que hablé en las tres entradas anteriores: parte I, parte II, parte III), seguimos hacia el sur por la N-611 en dirección a Frómista. La parada tenía como motivo visitar la iglesia de San Martín, más famosa por su restauración que por su fábrica.

El templo data del siglo XI. Aparentemente hay una manda testamentaria de 1066 que ordena su construcción y las obras debieron realizarse entre 1080 y 1100, aproximadamente.

La iglesia pertenecía a un monasterio hoy desaparecido que, entre los siglos XII y XIII dependió del priorato benedictino de San Zoilo, en Carrión de los Condes. A partir del siglo XIII, abandonado ya por los monjes, fue pasando de mano en mano durante siglos. Sufrió diversas modificaciones y agregados (sobre todo en el siglo XV) hasta que, finalmente, queda abandonado. En el siglo XIX el deterioro del templo hace peligroso su uso por lo que se decide su cierre, acusándose cada vez más la ruina.

En 1894 la iglesia es declarada Patrimonio Nacional y su restauración se encomienda al arquitecto Manuel Aníbal Álvarez Amoroso. Este arquitecto desmonta casi completamente el templo y vuelve a levantarlo desde los cimientos, eliminando todos los elementos que, a su entender, eran agregados impropios de la fábrica original. En busca de la máxima pureza el resultado es, según los especialistas, casi una obra de ficción.

Citaré aquí un fragmento del libro El arte románico español, publicado en Madrid en 1934 (la cita proviene de la web artehistoria.com): “Esta iglesia lleva sobre sí una restauración tan demasiado a fondo, que parece toda nueva… Es nuevo el hastial [fachada] de poniente, en su parte medial íntegro, donde no parece seguro que hubiese puerta; lo son [nuevos] asimismo, el cuerpo alto de la torrecilla de hacia el SO, las arquivoltas interiores y tejaroz de la portada meridional, que además fue remetida; dos contrafuertes, a la cabeza del crucero, y el subir hasta lo alto los otros dos; el hastial íntegro del mismo hacia el N., donde entestaba una capilla gótica [eliminada], y todas las ventanas del meridional, donde hay una portadilla que no es primitiva”.

Según pude leer, se renovaron más de 80 canecillos y más de 10 capiteles, entre otras cosas. Se suprimió la sacristía y unos contrafuertes de los que hay constancia documental. En el interior del templo, están marcados con una R roja los capiteles nuevos. En el exterior no vi ninguna marca que permita distinguir el material original del inventado por el restaurador.

Así y todo, pienso que la visita vale la pena. El templo es precioso y está muy bien atendido. Las historias que cuenta la audioguía sobre cada uno de los elementos decorativos son interesantes y podemos suponer cuál sería el aspecto de un templo románico de la época como si estuviésemos allí entonces, porque todo parece nuevo. Pero debemos también dudar de lo que vemos. No hay, en la práctica, modo alguno de diferenciar lo nuevo de los viejo yla intensidad de las alteraciones permite suponer, del mismo modo, que estamos ante una construcción neorrománica del siglo XIX. Miramos, pues, un templo románico o un decorado que lo imita. Pienso que, transcurrido más de un siglo desde esa restauración (y sin que ningún político o partido político corra riesgo de demandas por atentado al patrimonio), las audioguías bien podrían hacer referencia más franca a esta controversia.

San Martin – Fromista – Vista general

San Martin – Fromista – Interior del templo

San Martin – Fromista – Imitación de capitel románico

En la carretera que conduce desde Frómista hasta la ciudad de Palencia, hicimos un alto para ver por fuera la ermita de Nuestra Señora de las Fuentes, en Amusco. La iglesia se encuentra en las afueras de la localidad, junto al cementerio. Sorprende saber que llaman “ermita” a este imponente edificio de grandes dimensiones. Por la documentación encontrada, sabemos que su construcción data de los siglos XII o XIII, que en el interior está estructurado en tres naves y que, a pesar de que la planta es románica, el alzado de las naves ya tiene todas las características propias del gótico: pilares cruciformes con semicolumnas adosadas, arcos apuntados y bóveda de crucería.

Las puertas (tanto la de la fachada sur como la del pie) son también góticas, con cinco arquivoltas apuntadas (más apuntada la del pie) sobre columnitas con capiteles decorados con motivos vegetales.

Ermita de las Fuentes – Amusco – Palencia – canecillos en el ábside

Ermita de las Fuentes – Amusco – Palencia – fachada del pie

Ermita de las Fuentes – Amusco – Palencia – puerta sur

Ermita de las Fuentes – Amusco – Palencia – ventana en el ábside

Ermita de las Fuentes – Amusco – Palencia – Vista general

La portada del pie estaba cerrada por una reja por lo que pude obtener esta foto de la nave central en la que se aprecia la estructura de columnas adosadas en los pilares, los arcos apuntados de estilo gótico y, al fondo, el retablo barroco y un curioso altar soportado por columnas de aspecto románico.

Ermita de las Fuentes – Amusco – Palencia – Nave central (hacer clic para ampliar)

Nos dirigimos por fin a la ciudad de Palencia donde hicimos, para terminar el fin de semana, una visita guiada a la catedral. Se trata de un importante templo gótico, llamado popularmente “La bella desconocida” y al que actualmente promocionan como “La bella reconocida”.

Los primero que llama la atención es que la propia estructura urbana alrededor de la catedral parece quere ocultarla al transeúnte. Existen dos vistas parciales del templo: una desde la plaza de San Antolín (a este mártir está dedicada la catedral) con la portada del pie y la otra desde la plaza de la Inmaculada.

La fábrica se inició en el siglo XIV y se extendió hasta el XVI pero el abanico arquitectónico es bastante mayor. La parte más antigua del templo, la cripta de San Antolín, data del siglo VII y en el siglo XX se realizaron en el templo importantes obras de reforma.

Catedral de San Antolín – Palencia – Vista desde la Plaza de la Inmaculada

En esa imagen se aprecia la torre, uno de los elementos característicos del edificio, las ventanas apuntadas y, a la derecha de la torre, uno de los arbotantes típicos del gótico que soportan la estructura por el lado de la cabecera. En esta plaza de la Inmaculada está la puerta por la que se accede a las visitas turísticas.

Hicimos la visita guiada y valió mucho la pena porque las explicaciones de la guía demostraban interés y conocimiento.

El templo contiene innumerables obras artísticas de relevancia en sus diversas capillas. Como se puede apreciar en este plano obtenido de Wikimedia Commons, la construcción tiene una estructura extraña ya que diversos elementos (más dos habituales) interrumpen la nave central.

Planta da Catedral de San Antolín - Palencia

Situándonos a los pies del templo, la parte de construción más reciente, la vista se ve interrumpida, como hemos visto ya en otros templos como, por ejemplo, la Catedral de León, por la parte trasera del coro (referencia 22 en el plano).

Al pie de este trascoro, una escalera (23) conduce a la cripta en la que se guardan las reliquias de San Antolín. Cuando la visitamos estaba parcialmente inundada y la luz, en esa zona, cortada.

Catedral de San Antolín – Palencia – Cripta de San Antolín

Detrás del coro (14) se encuentra la Capilla Mayor (12). Esta capilla pudo ser, en origen, el ábside de la primitiva iglesia. En la actualidad posee un imponente retablo, obra de Pedro de Guadalupe, tallista y escultor español. La estructura del retablo es renacentista. Está organizado en once calles verticales de cuatro niveles separadas por pilastras platerescas y en las que se sitúan multitud de tallas obra de Felipe Vigarny o Felipe de Borgoña e Rodríguez de León, todas obras de la primera del siglo XVI. Además, el retablo acoge doce tablas de Juan de Flandes de grande valor. La imagen de San Antolín en el centro del retablo es del siglo XVIII, obra de Gregorio Fernández.

Catedral de San Antolín – Palencia – Retablo de la Capilla Mayor (hacer clic para ampliar)

Por detrás de esta capilla se encuentra la Capilla del Sagrario (8). Fue capilla mayor hasta que se construyó la de Pedro de Guadalupe. Posee otro interesante retablo con relieves de distintos episodios de la vida de Cristo.

En esta capilla hay otros tres elementos interesantes: una mesa de altar, situada al pie del retablo, que es de origen románico, el sepulcro de Doña Urraca, situado en la parte alta a la izquierda del retablo y otro sepulcro, el de Doña Inés de Osorio, a nivel del suelo también a la izquierda de la capilla. Este último sepulcro está cubierto por dos esculturas: una yacente, que representa a la noble allí enterrada e otra de rodillas que representa, como símbolo de la fidelidad, una doncella. La tradición manda que los estudiantes palentinos soliciten ayuda en sus exámenes tirando de la coleta de la doncella. La deformación de la tradición hace que el gesto sea conocido (erróneamente) como “tirar de la coleta a Doña Urraca” cuando en realidad a quien se le tira de la coleta es a la criada de Doña Inés.

Entre el coro (14) y la Capilla Mayor (12) se encuentra el crucero del templo, donde la nave central se cruza con el paso entre las dos grandes puertas laterales del templo: en el lado derecho, la de Santa María o Del Obispo y, en el izquierdo, la de San Juan o De los Reyes. En el espacio que comunica ambas puertas, se situán en la actualidad los bancos que se utilizan para el culto, “improvisándose” un altar contra la puerta De los Reyes (III) que aparece cubierta por importantes tapices. El uso cotidiano de la catedral se orienta, pues, de forma transversal en el centro del templo. Esto es debido a que los diferentes elementos que interrumpen la nave central hacen que esta transversal sea el espacio de mayores dimensiones del edificio.

Catedral de San Antolín – Palencia – Tapices en la Puerta de los Reyes

Innumerables tallas y altares se descubren a lo largo de la visita al templo. Me voy a quedar con una anunciación sobre la que no encontré ninguna información pero que me pareció de gran delicadeza:

Catedral de San Antolín – Palencia – Anunciación (hacer clic para ampliar)

Las dos imágenes que componen el conjunto, de grandes dimensiones, se encuentran situadas una a cada lado del arco que comunica el crucero con la puerta de la derecha, de Santa María (II).

Además, habría que destacar una imagen de la virgene blanca o la Capilla De los Reyes situadas ambas en el deambulatorio, así como interesantes vidrieras distribuidas por todo el templo, sobre todo en las capillas del deambulatorio.

La visita guiada concluye con un recorrido por el museo de la Catedral en el que pueden apreciarse diversas obras de arte sacro y profano. Dejo aquí dos imágenes de una pieza llamativa, obra de autor anónimo, tal vez Luis Cranach, este retrato anamórfico del emperador Carlos V tiene un aspecto muy diferente si lo miramos de frente o si lo hacemos por el pequeño agujero que existe en la parte lateral de la caja:

Catedral de San Antolín – Palencia – Museo – Retrato anamórfico de Carlos V
Catedral de San Antolín – Palencia – Museo – Retrato anamórfico de Carlos V

2 thoughts on “San Martín de Frómista, Las Fuentes de Amusco y la catedral de Palencia”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.